Artículo escrito por Alba Moreno y Enrique Visairas.
Fundadores Centro Lo Esencial.
Un conflicto no siempre llega de forma evidente. Se instala poco a poco. Se manifiesta en miradas esquivas, silencios incómodos, reuniones en las que no se aborda lo realmente importante o ironías que desgastan.
Son señales que requieren atención pausada. Sin embargo, es habitual que muchas empresas lo aborden con más prisa que calma, sin detenerse a entender y empatizar con las personas implicadas.
Cerrar un conflicto sin escuchar es enterrarlo vivo. Y, así, ese problema volverá.
La resolución real comienza cuando:
- Se crea un espacio seguro para conversar, donde no se discute para ganar, sino para comprender. Las armaduras bajan y aparece la colaboración.
- No se trata de convencer, sino de escuchar de verdad. Cuando emergen palabras que llevaban tiempo silenciadas y alguien las acoge, se produce un punto de inflexión.
- Empezamos a ver el conflicto como una oportunidad de cambio y crecimiento. Deja de ser una amenaza y se convierte en una vía de evolución.
Gestionar conflictos no consiste en eliminarlos. Consiste en aprender a trabajarlos con consciencia y método.
De todo ello hablaremos con detalle, ejemplos y casos prácticos en la formación que impartiremos el 13 de marzo, dirigida a líderes, gerentes y responsables de equipos.
Bajo el título de “La comunicación y el arte de resolver conflictos", aprenderás a:
✔ comprender qué genera los conflictos y sus fases
✔ identificar distintos estilos de afrontamiento
✔ practicar herramientas útiles para mejorar la cohesión de sus equipos