La tasa de absentismo laboral se sitúa en La Rioja en el 4,7%

La tasa de absentismo laboral se sitúa en La Rioja en el 4,7%

Según un estudio de la consultora Randstad

 

  • Javier Ondarra: “para incrementar el compromiso hay que trabajar con las personas de la organización."
  • IS2COACH propone una metodología desarrollada desde dentro de las organizaciones para reducir el absentismo.

 

La tasa de absentismo en La Rioja, según la encuesta anual de la consultora Randstad, se sitúa en el 4,7 %. Con estos datos, el absentismo se ha convertido, en un obstáculo insalvable para el desarrollo de muchos proyectos empresariales regionales. 

Por otro lado, un reciente informe de la Asociación de Mutuas de Accidentes de Trabajo (AMAT) señala que en el primer trimestre de 2026 la tasa de absentismo afectaba a más de 1,6 millones de trabajadores diarios y que el coste derivado de las horas no trabajadas (sumando prestaciones, cotizaciones y la pérdida de oportunidad) supera ya los 2.000 euros anuales por cada empleado en plantilla.

En este contexto es una prioridad reducir las tasas actuales de absentismo con un enfoque multisectorial, fruto de la acción conjunta de los poderes públicos y los agentes sociales. Pero, al mismo tiempo, es una oportunidad para que las direcciones de las empresas y el conjunto de sus cuadros directivos pongan el foco en aspectos que pueden transformar positivamente y revertir este grave problema.

En palabras de Javier Ondarra, CEO de la consultora IS2COACH especializada en la gestión de personas, “hay que trabajar con las personas de la organización para incrementar su eficiencia y compromiso haciendo que brote la mejor versión de cada uno. Se trata de lograr que se lleven a cabo las tareas asignadas y fomentando las relaciones humanas y la colaboración entre los distintos departamentos” 

Esta consultora ha desarrollado una metodología en las organizaciones para tratar de reducir la tasa de absentismo. En este sentido, las acciones propuestas “buscan crear una cultura empresarial resiliente al absentismo y fomentadora del compromiso de todos.”

Tal y como señala Ondarra “hay que perseguir una cultura organizacional constructiva y un liderazgo efectivo a través de la implementación de medidas de salario emocional y promoción de la salud. Al mismo tiempo se debe establecer un enfoque en la comunicación y sensibilización sobre el absentismo con acciones a corto, medio y largo plazo, incluyendo la colaboración con otros agentes”.

 

¿Qué podemos hacer desde la dirección de las empresas?

Más allá de los ajustes, las rotaciones o las actuaciones coyunturales, desde el ámbito empresarial se pueden (se deben) tomar acciones que anticipen o mitiguen el lastre que supone el absentismo para el desarrollo del negocio.

Como señala Javier Ondarra “hay actuaciones que podemos desarrollar en nuestro ámbito de actividad. Hablo, por ejemplo, de conversaciones difíciles Y feedback claro y honesto con las personas que más bajas cogen.  Y al mismo tiempo debemos poner el foco en las personas que sí acuden a trabajar para reconocérselo.”

En cualquier caso, lo que reclama la situación actual y lo que está en la mano de las direcciones de las compañías, señala Ondarra, “es ser ejemplares en la responsabilidad de la estructura de cada empresa creando las mejores condiciones en los lugares de trabajo y buscando el compromiso a través de la colaboración, la implicación y la corresponsabilidad”.

 

Una propuesta para la gestión directiva.

Tomando como base los datos de la realidad de absentismo y sus consecuencias para las empresas, IS2COACh ha creado un programa metodológico que aborda la problemática del absentismo laboral, sus causas, sus consecuencias y las estrategias para su gestión efectiva en las empresas desde el interior de estas, desde su dirección, de manera orgánica y coordinada.