45 años, más de 300 proyectos, seis provincias y un equipo apasionado por el oficio de construir.
Con sede en Haro y presencia en La Rioja, Vizcaya, Guipúzcoa, Álava, Navarra y Valladolid, Construcciones Evalarra es una empresa familiar especializada en proyectos de edificación, rehabilitación, industria, viviendas y bodegas. Hoy cuenta con un equipo de unas cincuenta personas que conocen la obra desde dentro y que han hecho de la cercanía, la fiabilidad y el compromiso una forma de trabajar.
La historia de Evalarra arranca oficialmente en 1981, aunque sus raíces vienen de antes. En 1928, la familia Bravo Beotegui ya trabajaba la albañilería y la cantería en Alesanco. Años después, José Eladio Bravo, tras dos décadas de aprendizaje en San Sebastián, regresó a La Rioja y fundó Construcciones Evalarra junto a su primo Cecilio Bravo. Desde entonces, la empresa ha mantenido una idea clara: construir con calidad, fiabilidad y cercanía.
Hablan el lenguaje técnico del hormigón, del acero y de los acabados. Pero lo que distingue a Evalarra no es solo dominar la técnica, sino ponerla al servicio del cliente: entender cada proyecto, coordinar bien a las personas implicadas y responder con criterio cuando la obra lo exige.
En La Rioja, el vino y la construcción han crecido muchas veces juntos. Evalarra ha participado en proyectos para bodegas como Beronia, Roda, El Coto de Rioja, Barón de Ley o Abel Mendoza, entre otras. Obras exigentes, donde no basta con ejecutar bien: hay que entender el uso, anticipar problemas y responder con precisión.
Para Evalarra, una empresa familiar no se define solo por los apellidos. Como explicó José Andrés Bravo al recoger el Premio Empresa Familiar de La Rioja del Año 2025, “en Evalarra, la familia es el equipo. La forman las personas que cada día sacan adelante las obras, los colaboradores que hacen posible cada proyecto y los clientes que confían en la empresa.”
Por eso Evalarra no habla solo de hacer obras bien hechas. Habla de construir relaciones. De trabajar con respeto, compromiso, integridad y equipo. De responder cuando aparecen imprevistos. De estar cerca del cliente antes, durante y después de la obra.
Quizá por eso, al terminar un proyecto, hay una frase que resume mejor que ninguna su trayectoria: “Si vuelvo a construir, seguro que lo haré con vosotros”.
